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jueves, 1 de junio de 2017

Leyenda Cristo de Burgos de la Catedral de Guadix





               
Esta historia comienza con el nombramiento del caballero burgalés Jerónimo de Sanvítores y de la Portilla como corregidor de Guadix por Felipe IV. En el equipaje que Sanvítores envía hacía su nuevo destino figura un lienzo que reproduce la imagen del Santo Cristo de Burgos.  El 20 de enero de 1637 llega a Cabrilla (nombre con el que se conocía a Cabra en la época). La caravana se aloja en el mesón de María Rienda Soto, obteniendo ésta la curación por intercesión del retrato, pues era manca de la mano izquierda.

                Jerónimo de Sanvítores cede a Cabra el sagrado retrato, aunque luego, apoyado por la ciudad  de Guadix y como legítimo propietario del cuadro, exige su devolución. El pueblo de Cabrilla, que ya  profesaba gran devoción al Cristo, se niega. Gracias a la intervención de las autoridades eclesiásticas se llega al acuerdo de que Sanvítores ceda el milagroso lienzo al pueblo de Cabra. A cambio obtendría el patronato de la Capilla Mayor de su iglesia, así como otra copia del retrato para Guadix, que se venera actualmente con gran devoción en una capilla de su catedral.

2 comentarios:

  1. Me han contado que los bueyes se negaron a llevar al Cristo de Burgos a Guadix, como insistentemente se les obligó en varias ocasiones. ¿Hay algo de cierto en esto?

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  2. Toda ese relato fue escrito por un carmelita, Fray Antonio de Jesús María, en un capítulo de la biografía que éste escribe sobre el obispo de Jaén de aquel momento, el cardenal D. Baltasar de Moscoso y Sandoval. Según afirmaba este carmelita el propio D.Jerónimo le facilitó la información de estos hechos. Evidentemente no quiere decir que por ello sea totalmente cierto, pues suele ser una historia recurrente en la época con el que se justifica la devoción a ciertas imágenes, sin embargo algo de verdad hubo en el asunto, de hecho en el mismo lugar donde los mulos quedaron vencidos se construyó un pequeño humilladero y posteriormente una ermita, aunque a unos metros de distancia.

    Juan Miguel Justicia Fernández.

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